5 años 5 aprendizajes como emprendedora.

Enero 30, 2014 Lanzamos nuestro blog rie.com.do con mucha ilusión pero con mucho más miedo que vergüenza.

 

Desde entonces, gente que amo me ha acompañado y juntos hemos perdido el miedo a crear.

 

Hoy les comparto esas 5 cosas más valiosas que he aprendido durante mi camino como mujer emprendedora. 

 

1. AUTOCONOCIMIENTO

 

Una vez dije sí a emprender, no he parado de crecer en el saber lo que soy y lo que no. Experiencias de éxito pero también de muchos, muchos errores, ponen en evidencia todo lo que para mí realmente importa. 

Mi compromiso con mi propósito hace más de 10 años lo enuncié: “Ser luz para futuras generaciones” con una base clara de valores no negociables. Pero por eso que llaman

vivir, se ha puesto a prueba muchas veces; la batalla constante entre ambición vs. convicción en valores. Lo que me ha llevado a mi segundo aprendizaje.

 

2. CONVIVENCIA ENTRE INTERESES

 

¡Ay mi querido Covey!, cuanto resuena tu hábito #4 Pensar Ganar Ganar. Después de emprender, nunca antes había sentido la necesidad de defender mis intereses, poner límites, comunicar claramente mi intención y más aún, lo que no espero de una negociación.  

 

     Mira que vengo de una familia grande y los intereses siempre se encuentran pataleando por la atención de papá o defendiendo a quien le toca el próximo viaje.  Pero en estos 5 años nunca antes me fue tan evidente cómo el que quiere algo de tí o con quien quieres cerrar un trato muestra su herencia taina o española.

 

¿Conocen al indio Topac Anapalla? (Respuesta al final)

 

     Por eso convivir entre intereses, ha sido mi "Masterclass" como emprendedora, respetando el trabajo y deseos de quienes se me acercan pero más aún, sabiendo valorar y respetar el mío.

 

 

3. CAPITAL ACTIVO: LA GENTE

 

Si en algo vas a invertir para hacer crecer tu negocio, que sea en la gente que te acompaña. Un emprendimiento, nunca camina solo. Unirme, darme y abrirme a recibir a gente linda de corazón, ha tenido sus frutos.

 

Pero debo confesar, esto de conocer a la gente, poder evidenciar sus reales valores, sus sueños, toma tiempo. Saber elegir la compañía adecuada, buscar los proveedores que no te quieran “sacar el jugo”; colaboradores que no sean “enemigos a sueldo”; clientes sociales no “rebeldes sin causa”; inversionistas y no extorsionistas, en fin, encontrar socios de negocios cuya conciencia esté clara en que las alianzas son para celebrar juntos triunfos y fracasos, es un doctorado. 

 

4. NO DEBO PARAR DE APRENDER

Leo 52 libros al año, es un reto que inicie hace ya 4 años. Y emprender tiene parte de la razón, busco soluciones a necesidades que surgen en el negocio, y "San Google", siempre ofrece soluciones sospechosas en primera fila. 

 

Por eso recurro a los libros, desarrollé el hábito de la lectura viendo a mi papá, todo el tiempo con un libro en mano, para luego desarrollar mi propio hábito con trucos digitales. 

 

Poner en práctica lo aprendido, me recuerda lo importante de enseñar para realmente aprender. Compartir con mis colaboradoras estas ideas, requiere un conocimiento uno a uno de sus lenguajes y personalidades.

 

Empatizar sin acomodar; es un aprendizaje doloroso. Aprender a quien puedo o no delegar, a priorizar, a pedir ayuda cuando la necesito es constante evolución. Por eso no paro de aprender haciendo: creando.

 

 

 

5. CREAR ESTIMULA FELICIDAD

 

...Pero no la asegura. Porque para ser feliz sólo hay que decidirlo. Y si mucho te resuena esta frase es porque aún no lo has entendido: Sí es una decisión. Es lo más valioso que he aprendido en estos 5 años de emprendedora.

 

 

Si eres mujer con altas dosis de hormonas cuarentonas como yo, sabrás que los Topac Anapalla. (‘To pa’ca Na’ pa’allá), ¡drenan! Juzgan, atacan, restan. Pero también sabes, que Dios cuida y su justicia divina es la más dura de las leyes.

 

Al emprender sueñas todo irá bien, tienes la emoción e ilusión de un niño de 5 años en su primer viaje en un avión, o su primera fiesta consciente de cumpleaños convocando a todos sus amigos. 

 

Pero si alguien muy especial no llega a esa fiesta, si el pastel no tiene los colores que soñaste, aún así serás feliz, con la ingenuidad de esa niña de 5 años, soplarás tu velita y desearás llegar a tus 10 años. Con los que si llegaron, con los que están por llegar. Todo esto por fe y por decisión.

 

Hoy mi corazón se siente agradecido de todo lo vivido, pero más aún de todo lo aprendido. No quiero volver atrás, solo seguir adelante poder enseñar lo aprendido, crear y reir con quien Dios dispone en mi camino. 

 

 

¿Me Acompañas?

 

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Nuestra directora Emely Muñoz escribe y colabora con otros blogs y es facilitadora de los Talleres: Planes a Color, Documenta 101, Blink, el ABC del Ecommerce. Conoce más de su historia AQUI


4 comentarios

  • Sabias palabras Emely; con cada una de ellas me sentí identificada; es una pena que muchas de nosotras nos dejamos vencer en el camino del emprendimiento por muchas de estas cosas que has dicho; pero como dices:“Nunca es tarde para aprender” y yo agregaría a eso “tampoco para desaprender”.
    Gracias por compartir tus experiencias y conocimientos; Gracias por ser y estar para nosotras.
    Magda

    Magda Muñoz
  • Gracias Ivelisse y Katherine por leerme y comentar. ¡Sigamos creando juntas!

    Emely
  • Amé cada palabra y me identifico contigo en muchas cosas, ya he estado en dos cursos en Rie y sé que estaré en más, porque he decidido hacer esas cosas que me gustan y que me dan las herramientas para construir mi propio conocimiento. Eres ejemplo y quiero estar siempre cerca para nutrirme y nutrir.

    XOXO

    Ive

    Ivelisse Taveras
  • ¡Hermoso post! Lo disfrute de principio a fin ♥ ¡Felicidades y muchísimas bendiciones!

    katherine mena

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