Ángela Suazo nos reta a leer… ¿Estás preparado?

Te Reto a Leer

El recuerdo de estar sentada en el regazo de su abuelo Mario, leyendo juntos una página al día de La Isla del Tesoro, inspiró y marcó la vida de Ángela Suazo. La creadora del blog “Te Reto a Leer” y del proyecto social #UnNiñoUnLibroRD, consiguió en la lectura, no solo un modo de esparcimiento, sino el objetivo de ayudar a los demás a través del mejor amigo que cualquiera puede tener: un libro.

Más de 1.500 personas asumen el reto de compartir con ella el apasionante mundo de las historias que ofrecen los libros del mundo entero, y en RIE también somos parte de su comunidad de fanáticos de los libros, así que queremos enseñarles de qué va su propuesta… nunca es tarde para empezar a leer.


¿Qué te inspiró a crear el blog "Te reto a leer"?

Hace un tiempo a través de mis redes personales comencé a compartir lo que estaba leyendo en ese momento, y de la respuesta de la gente surgió la iniciativa de expandir el alcance de esta idea, en una plataforma que le sirva de sombrilla a un proyecto de acción social que gestiono que se llama #UnNiñoUnLibroRD, que busca exponer a niños y niñas de un ambiente de vulnerabilidad socio económica a la lectura.

 

 ¿Con cuál libro empezó esta iniciativa?

Es difícil de precisar con que libro inicio el reto, creo que el primero que compartí en Instagram fue Vestido de Novia de Pierre Lemaitre. Desde niña he sido asidua lectora, motivada en mi infancia por mi abuelo Mario. Por eso creo que es mejor precisar cómo se inició mi hábito a la lectura. Nació con La Isla del Tesoro de Robert Luis Stevenson, el libro con el que mi abuelo sentada en su regazo inició esta trayectoria. Debía leer una página todos los días, buscar en el diccionario las palabras que no conocía y redactar una oración con ella. Aún conservo ese ejemplar y lo recorro con alegría y agradecimiento.

 ¿Con qué se consiguen las personas que aceptan el reto, en qué consiste?

Quienes sigan mi página reciben retroalimentación de los libros que voy leyendo, pueden conocer sobre los hábitos de lectura de personalidades del medio y amigos del Reto. Recibirán además material sobre destinos literarios, eventos relacionados, entre otras cosas. También podrán dar seguimiento al Proyecto #UnNiñoUnLibroRD y participar con nosotros en la oportunidad de llevar un libro y una sonrisa a niños, que por venir de un ambiente de vulnerabilidad, no están expuestos a la lectura.

¿Cuáles son los beneficios de leer y de convertirse en un fanático de la lectura?

Para responder esta pregunta, puedo ponerme emotiva y apelar a los sentimientos de sumergirte en un ambiente de inocencia, de emotividad, de magia o de oscura guerra. La posibilidad de identificarte con los personajes en lucha…con la conquista, el dolor o la superación. O vibrar con el amor y la pasión.

Sin embargo, hay muchas más razones para leer, no solo por diversión o escape aunque sea la motivación más evidente. Leer, es una práctica que te brinda también expansión cultural y del vocabulario. Es una hábito que ejercita la memoria y reduce el estrés. Incentiva el desarrollo emocional, produciendo tranquilidad y estimulación mental para aumentar la creatividad y reducir las secuelas del estrés que tantas enfermedades se generan en estos tiempos.

 ¿En esta era 2.0: leer en papel o en digital... crees que viene la desaparición del libro físico?

No creo en la desaparición del libro físico, sin embargo, siendo respetuosa del desarrollo tecnológico global, la tendencia es a reducirse bastante la impresión y comercialización de libros físicos. Los lectores asiduos y con un hábito de lectura de mucho tiempo se resisten al crossover a los libros digitales, la sensación página a página, el olor, el vínculo que desarrollas con el ejemplar no son transferibles, ni digitalizables.

 ¿Es mejor leer el libro, qué ver la  película que lo inspira?

Como leí por ahí…”nunca juzgues un libro por su película”, aunque este comentario suena un poco pretencioso, esto surge de que la capacidad de impactar de unas líneas, además de la habilidad de un autor movernos, a través de una escena contadas en varias páginas, y si sumamos las sensaciones que se derivan, no es posible transferirla a un guión con un tiempo limitado de ejecución, por ejemplo: vemos una escena de 45 segundos, que en el libro se presentó en seis paginas. El detalle de las escenas en la pantalla se pierden, no nos fijamos en el reloj sobre la mesa, o “el viento que movía suave su pelo”, o en “los ojos absortos en el incipiente atardecer”, todo pasa en tan poco tiempo que no podemos abarcarlo todo. Por eso, es muy difícil que alguien que ha leído un libro considere que la película pudo transmitir todo lo que el libro le hizo sentir.

 

 

 


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