Isabel Lee Pérez nos cuenta los secretos del mundo del Lettering

El talento en República Dominicana no deja de sorprender. En un mundo hecho todo en serie, dónde todos queremos parecernos y la tendencia dictamina el estilo y nuestros gustos, destacan las propuestas de los artistas locales, aquellos que están a la vuelta de la esquina como Isabel Lee Pérez. Con 23 años, esta Mercadóloga, empezó con un hobbie que se convirtió en su emprendimiento.

Les cuento: Isabel le pone letras a lo que la gente quiere comunicar, pero no les hablo de una caligrafía común, la diseñadora y especialista en redes sociales, es experta en lettering, en sus diseños, idea, crea y dibuja a través de esta impactante y dedicada técnica, haciendo cada una de sus piezas únicas e irrepetibles.

En RIE nos llenamos de orgullo al presentarla, ya que en el #RIELab inició está pasión, y ahora es parte de nuestro grupo de maestros que comparten su conocimiento y enseñan con cariño lo aprendido.  Además te recomendamos que revises #buenaslecturas: The Litlle Book of Lettering una consulta obligada para esta técnica.

¿Cómo inicias en el mundo del lettering?

Desde que estaba en el colegio me la pasaba escribiendo en la parte de atrás de mi cuaderno, creo que todo lo que escuchaba lo dibujaba ahí. En la universidad, cuando inicié en el diseño y las artes, me dí cuenta de que tenía una gran pasión por las letras, su estructura y sus formas. Para mí esta es la parte más interesante y llamativa del diseño.

Desde allí empezó mi fiebre con las tipografías, empecé a seguir diseñadores en las redes sociales y por esa vía conocí el trabajo de algunos dominicanos como Angurria, Magic Maia y Champola, y me enamoré.

Entendí que era algo que se podía aprender desde cero, e incluso en República Dominicana había gente especializada. Mi primer curso fue con Champola, y en RIE con Magic Maia. Quedé enamorada de la escuela y también de todo lo que aprendí, así que a partir de ahí compré los materiales y comencé a practicar muy en serio.

¿Qué te llamó la atención de esta técnica?

Creo que siempre me ha gustado el buen diseño, y para mí una buena composición tipográfica tiene valor único, más que los colores y las formas. Encuentro que lo más interesante es la diversificación en el estilo, hay muchísimas formas, materiales y medios, sin mencionar el hecho de que no hay que hacer un máster para hacer lettering, solo es agarrar los marcadores practicar, practicar y practicar. Y claro, lo bonito que es adornar con este estilo.

¿Cómo y cuándo se convierte el lettering en tu emprendimiento?

Empecé a hacer pizarras para una panadería con la que trabajaba diseños y redes sociales, las subía a mis redes y así la gente fue comenzando a pedirme trabajos para cumpleaños y ocasiones especiales.

Otro momento importante fue cuando pinté la pared del restaurante de mi familia, ahí la gente a mi alrededor se dio cuenta de que este arte tiene otros usos además de ser “dibujitos”, como le decían mis hermanas (ellas saben que las quiero, pero me decían que nunca iba a hacer dinero haciendo “rayitas”).

Desde entonces he hecho varias paredes y pizarras para marcas chulísimas, y he diversificado los medios en que hago el lettering (pizarras, tarjetas, tazas, vasos, paredes, cajas, ¡lo que sea!). Más que nada, creo que ha sido cuestión de compartir lo que me apasiona, y que lo ha visto gente que apoya, valora y recomienda mi trabajo.

¿Cuál es la magia del lettering, qué le aporta al mundo de lo hecho a mano?

Vivimos en una época en la que todo es muy rápido, todo está listo. Solo hay que pagar, comprar, te lo llevan a tu casa y no hay ni que moverse. Pero este arte, que toma tiempo y esfuerzo, es un detalle que no se puede conseguir en Amazon.

La magia del lettering es esa: hay que sentarse, dedicarle tiempo, es único y nadie, pero nadie, tendrá algo similar. 

Donde sea que se plasme llama la atención, y al mismo tiempo se aprovechan espacios y recursos.

¿Pudieras contarnos dónde podemos usar el lettering e innovar con esta técnica?

En todo lo que se te ocurra. Lo último que he hecho son invitaciones para bodas, un espejo chulísimo, en madera. Creo que en la parte que hay que innovar, más que en los medios en que se hace, es en el diseño propio y en los recursos que usas: flourishes (o firifollas como también le conocen), combinación de letras, colores, materiales. ¡El resultado siempre es lindo!

Aquí te regalamos un bocado de Lo Básico Chalk Lettering con uno de nuestros DIY, para que te animes y emprendas esta iniciativa muy artística

¿Hay que ser artista para poder manejar el arte del lettering?

¡No! A todo el que me pregunta “¿y cómo es que escribes tan lindo?” yo le digo que practicando. Si ustedes ven la primera hoja que hice con los marcadores, fue desastre. Ahora, si eres diligente y practicas todos los días, te pones a seguir gente que haga lettering, buscas videos en YouTube y te preocupas por aprender cosas diferentes, irás desarrollando un estilo propio cuando combines todo eso.

Es más, tu letra ni siquiera tiene que ser linda, he visto letterers famosos varones y zurdos (qué combinación) y ellos mismos lo dicen: no hay que escribir bonito para hacer lettering. Cuando aprendes a usar los materiales a tu favor y practicas bastante, el progreso viene en el paquete.

¿Cuál es el trabajo que más te piden, cuál ha sido el que siempre recordarás y cuál ha sido el más retador hasta ahora?

Ahora mismo mi boom es el pendolismo, un gran ejemplo son las invitaciones de boda (esta es mi nueva afición). A principio de año le pedí a Dios que me diera proyectos en el área, quería aprender a hacer pendolismo: siempre había visto este arte y lo encontraba como algo difícil y distante, en esa época conocí el trabajo de Wiri Woods (¡una dura en eso!) y me inspiró muchísimo.

Me propuse comprar los materiales y aprender a hacerlo, practicando todos los días y subiendo fotos, empezaron a pedirme poco a poco este tipo de trabajos. En mi primer proyecto de invitaciones, eran cincuenta y dañé como quince ejemplares.

El más retador hasta el momento creo que fueron los letterings que hice para Fuddruckers: era una pizarra en la cocina altísima donde tuve que pasarme como cinco horas moviendo una escalera cada vez que iba a hacer una letra.

La otra pared del restaurante, estaba como a 20 pies de altura, tuve que pedir el carrito de Galería 360 para subirme de madrugada, como en las construcciones. En un momento pensé que no lo iba a hacer porque me parecía peligroso, pero me encantó, sin duda lo volvería a repetir.

¿Dónde compras tus materiales y cuáles son tus favoritos para trabajar?

La mayoría en Amazon y RIE, aquí se consiguen muchísimas cosas para inventar, y para las que no encuentro materiales de trabajos específicos, busco referencias de otras personas que trabajan en el área y las pido por internet.

Detalles importantes para Isabel:

 

¿Cuál ha sido esa cita que se ha quedado en tu mente retumbando una vez que la escribiste:
“Sometimes God takes us into troubled waters: not to drown us, but to cleanse us” (Algunas veces Dios nos lleva hacia aguas turbulentas: no para ahogarnos, sino para limpiarnos)

¿Qué te inspira?

El talento local, seguir todo el que practica lettering en República Dominicana, es una familia, y ver cómo cada uno se desarrolla es inspirador. Fuera de aquí, si me pongo a nombrar a todos los que sigo no acabara, pero en especial, muy muy en especial: Hom Sweet Hom (@homsweethom). Para mí, una de las mejores, creo que en todos sus proyectos me identifico con algo y de verdad es emprendedora en el área. ¡Síganla!

 

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