Viaje al centro de arte: Chincheros

Es para nosotras un honor tener en colaboración a Eduardo quien en un artículo más que la historia de un viaje, demuestra la emoción de un viaje familiar que unió pasiones y nacionalidades.

 

Viaje al centro del arte, Chincheros

Cae la tarde en Chincheros, uno de los 7 distritos de la Provincia de Urubamba, ubicada en el Departamento de Cusco, en Perú.

A nuestra llegada a este paraíso natural, se percibe el sonido de los árboles al compás del viento. Se siente una calidez familiar y el verde del campo pinta el sendero y hace más agradable nuestra estadía en aquel rinconcito del mundo.

Fueron dos horas de viaje para llegar a Chincheros desde Cusco, capital del milenario imperio de los Incas. Nosotros, los viajeros, esperábamos expectantes el nuevo conocimiento.

Pero ¿qué significa Chincheros? Según la Real Academia Española, esta palabra significa tejido de mimbres o listones de madera con varios agujerillos. Según nuestros ojos, Chincheros significa creatividad pura.

Desde que llegamos a aquel pueblito, observamos los colores destellantes del rojo, naranja, amarillo, azul, verde y morado dibujarse y reinventarse entre bellos mantos y telares, reunidos en una casa de fuego, en el hogar de las artesanas cusqueñas.

Las artesanas, jóvenes y adultas trabajan juntas para la confección de los telares, es en ese espacio detenido en el tiempo donde sus manos se entrelazan para hacer un trabajo comunal, pero sobre todo para tejer su historia en los bellos telares que nacen de sus mentes y de sus fuertes corazones andinos.

 Sentados en un círculo alrededor de ellas, fuimos testigos de una magnífica presentación de una lideresa comunal, ella, en representación de la Asociación de Artesanos de Chincheros y en nombre del pueblo, deleitó a nuestros ojos con los materiales utilizados para lograr hermosas piezas de textilería. Posteriormente, admiramos la magia y fuimos transportados al tiempo de los incas, a su cultura y a su vestimenta, observamos cómo cada una de las artesanas se dedicaba a volver lo inimaginable en algo concreto, convirtiéndose en abrigos, bufandas, frazadas, manteles, guantes…

Las artesanas acompañaron su arte, brindándonos una tacita de mate de coca, una bebida caliente que hace sentir mejor al cuerpo cuando está en la altura.

"Sentimos también su abrazo sincero y sus sonrisas nos animaban a no irnos, a quedarnos eternamente en ese pequeño lugar del tiempo."

Nosotros, los viajeros, compartimos este brebaje andino entre risas y anécdotas, ellas nos hacían sentir como en casa, como una familia cosmopolita que comparte el idioma del arte y la alegría.

Nunca olvidaremos aquel momento, no solo por la creación de excelentes manifestaciones de creatividad, sino por el corazón abierto de las gentes de Chincheros, mostrándonos que la hermandad de las naciones trasciende espacios y fronteras y que el viaje del conocimiento nunca termina. Selló nuestra visita una fotografía y unas manos que se estrecharon para siempre.

 Gracias a Tania y Selene de Artesanato por presentarnos su linda historia de #ViejerasRie hoy ellas pueden ser tu inspiración para encontrar tu pasión.  Pon tus manos a crear y une tu corazón en un proyecto que sea tu punto de partida. Por eso estaremos preguntando más allá, de que sueñas ... Y tú qué haces?  Mira AQUI una historia dominicana que encontró lo que ama hacer.

O anímate a aprender Telares en uno de esos Sábados en Rie.


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