Confesión: quiero regalar lo que no se puede regalar

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Publicado el 28 Mayo 2015

Soy joven. Con sólo 21 años, aun estoy en la universidad y aun estoy viviendo con mis padres. Tengo el mundo por delante.

Es seguro asumir que no he vivido nada y que me queda muchísimo por experimentar. Desde corta edad, y cómo no en este siglo XXI, he estado documentando (aunque sin estar consciente de ello) mi vida y tengo sinnúmero de fotos esperando encontrar un hogar permanente que no sea en los frágiles dispositivos tecnológicos. Las reuniones con los amigos, muchas fotos de mi perrita, una gran cantidad de fotos de lo que como, y aún más de lugares a los que voy. Así sin haberlo planeado, tengo suficiente material para contar mi historia, y ahora con CollectApp tengo fotos diarias de mis andanzas. Me topé con RIE hace como un año, y desde entonces lo admito: me convertí al mundo del documentar. Tomo más fotos que antes, pero a conciencia, porque sé que en el futuro las querré ver y querré recordar qué paso y cómo pasó. Pero mi abuela no. Sólo la pude tener por 20 años (13, si le restamos lo que realmente recuerdo) y mi mamá, aunque la tuvo por el doble de eso, solo se quedó con los recuerdos. No tiene nada que mostrar, nada que la lleve por un viaje al pasado. No tiene las fotos de su casa de la infancia, ni tiene fotos de mi abuelo atendiendo en el colmado. No tiene fotos de su primer día de escuela ni de mis tías cocinando los domingos junto a mi abuela. Eso quisiera regalarle hoy. Sus recuerdos, de manera tangible para que vea, atesore y vuelva a vivir. Su vida en fotos para podérsela mostrar a mis hijos, para poder verla yo. Sin embargo, no puedo. ¿Qué sí puedo regalarle? Lo poco que encontré; las amarillentas fotos de su niñez, su bautizo, las fotos que les hacían anual en el campo y las más recientes, cuando ya yo existía y mi papá intentó documentar cada segundo, cada cambio de ropa con los vestidos que mi mamá me hacía. Las fotos que encontré de cuando mi abuela "subía" a la capital a visitar a mis tías recién bendecidas con mis primos en pañales, todas con los odiados ojos rojos que las cámaras del momento nos sacaban. Hoy le regalo eso que ella no sabe que tiene y que tanto necesita ahora que mis abuelos no se encuentran con nosotros. Hoy le hago copias a esas fotos que son un tesoro, copias para que ni por un segundo se pueda perder ese momento en la historia, que por simple que parezca, le merece un mundo a mi madre. Hoy le doy en sus manos, en un álbum, todo lo que ella es... y no sé qué estaba yo pensando que no lo hice antes. Album-Madres-Regalo-Papel-Recuerdos-Consejo-Aprendi-Tips-01 Album-Madres-Regalo-Papel-Recuerdos-Consejo-Aprendi-Tips-02 Album-Madres-Regalo-Papel-Recuerdos-Consejo-Aprendi-Tips-03 Album-Madres-Regalo-Papel-Recuerdos-Consejo-Aprendi-Tips-04 Album-Madres-Regalo-Papel-Recuerdos-Consejo-Aprendi-Tips-07 Album-Madres-Regalo-Papel-Recuerdos-Consejo-Aprendi-Tips-05

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